Hoteles en Brno

Bajo y se detuvo en el muelle. Alrededor habia griterios y apretujones, abrazos de los blancos y profundas reverencias de los amarillos. Era empujada de aqui para alla, y por centesima vez observo la multitud con mirada perpleja. Los coolies la rodeaban, tirandole del vestido y gritando incomprensibles ofrecimientos. Los ordenados japoneses iban de un lado a otro, tratando de organizar algo. Por la noche sintio fuertes dolores. Los notaba tan pronto en un lado como en otro, hasta que al fin los sintio en todo su cuerpo. Por ultimo se canso y logro dormir. En sueños le ocurrio lo mismo que al atormentado coolie cuya historia narraban los cuentistas del mercado como pasatiempo y para levantar el animo de sus debilitados oyentes. Era un coolie que corria todo el dia, jadeante y sudoroso, pero que cada noche se transformaba en un hombre rico que comia costosos manjares, que bebia vino de arroz, que tenia hermosas concubinas y que no hacia otra cosa que descansar sobre almohadones de seda, fumar en pipa y ocupar su tiempo en agradables entretenimientos. Por el contrario, el hombre rico para el cual tenia que trabajar el pobre coolie era torturado todas las noches por sueños desagradables, en los que el era un coolie hambriento a quien se castigaba con cañas de bambu y cuyo trabajo era tan pesado que al fin se desplomaba agotado. Esta era la moraleja: "Si bien el que es llevado en la silla es un hombre, el que lleva la silla tambien lo es." Don intercambio una mirada de desaprobacion con su esposa. Una multitud de chinos vestidos de azul y de europeos con traje blancos se movia en el muelle. El corazon de saltaba en su pecho como un pajaro en la jaula. sacudio la cabeza. A mi tampoco. ¿Como crees que paso? O sea, por lo que me han dicho sobre este lugar, no es de los que montan concursos y regalan vacaciones a cualquiera. Es exclusivo y caro. Por si tu no has hecho los deberes, me presento: soy Snow. Ven a sentarte conmigo un momento. La recepcion esta funcionando de maravilla y puedo tomarme cinco minutos libres. David sonrio. Al otro lado del cristal aparecio la sombra de una persona que forcejeo con la cerradura y termino abriendo la puerta triunfalmente. Te quiero, . No me he enamorado de otra. Era pura curiosidad. Solo queria saber como era. Pensaba que me estaba perdiendo algo. Una persona calida, amable, generosa, que no pensara que todas estas chorradas son importantes. Tienes que dar, . En esta vida no hay viajes gratis.