Hoteles en Philadelphia

Supongo que Charlie vino a mi hotel porque sabe que pago. Muchos de los que acaban de instalarse no son tan formales y los artesanos del pueblo se han pillado los dedos mas de una vez. Lo siento, pero no es culpa mia si los dejo tirados. Todo ira bien, no dejes que impongan sus tonterias. Lo que he leido hasta ahora es genial. Bueno, si, pero esa es mi decision con respecto al matrimonio y los niños.Sorbio por la nariz y desvio la mirada hacia el agua. No creo que tu lo hayas pensado a fondo. Oh, ¡por el amor de Dios, ! Has ganado un Oscar. Todos te quieren a ti. Este tipo tiene una idea genial y ha ganado toda clase de premios, aunque todavia no ha ganado ningun Osear. Podrias escribirle el guion con los ojos cerrados. Tuvieron que agacharse varias veces cuando el tunel se hacia mas bajo, y tropezaron en el suelo irregular aunque seguian el rayo de la linterna de . La atmosfera era mas pesada a cada paso. Se les taponaron los oidos. He pasado años soñando con estar una semana sin hacer nada, salvo dormir. Mierda, Tan... Me encantaria ir, pero tiene un partido de futbol importante y se que habia pensado ir a la ciudad con John White. Tenian algo programado, asi que no querra irse. Y yo pensaba llevarme un monton de trabajo a casa el fin de semana. Si fuese, me pasaria todo el dia trabajando en el hotel y estaria muy nervioso. No creo que sea el fin de semana mas apropiado. Seguia jurando que aquella era su ultima pelicula. Al final, habian tenido un trabajo enorme, mucho mas del que ninguno de los dos habia previsto. Pero tambien estaban convencidos de que el resultado era bueno. tenia pensado editar el mismo la pelicula, una vez estuviese en Inglaterra, en un estudio que le habia alquilado a un amigo. hizo una ligera inclinacion. Le impresionaba que tuviera amigos tan distinguidos. ¿Que quieres?No queria sonar brusca, pero penso que ojala no la llamara para invitarla a salir. No queria herir sus sentimientos. Estoy diciendo que no puedo seguir con estodijo con tristeza, rotundidad y temblando de pies a cabeza. Bueno, Zeph, es obvio que te echo de menos y te quiero, pero... ese no era nuestro problema, ¿verdad? manifesto que habia estado fuera dos noches seguidas, y que ella, preocupada, rogo a que fuese a verla. aparecio despues en uno de aquellos estados que acostumbraba a llamar ataques y que se exteriorizaban en mania persecutoria, en rabia, a veces en lagrimas y en la mayoria de los casos en brutalidades. Con la ayuda de logro acostarlo en el sofa y tranquilizarlo un poco. Pero luego le sintieron gemir y pedir aire, como si se estuviera ahogando. Cuando acudieron se habia aferrado a su quimono, accionando y pareciendo a punto de morir. Ella corrio asustada al telefono para llamar al doctor. Cuando volvio al lado de su marido, este se hallaba tranquilo, y ella no penso siquiera que pudiese estar muerto. Se sentia desconcertada; no sabia nada... Se mantuvo un poco atras mientras entro el botones; aun en momentos de aparente crisis, el hotel tenia reglas de decoro que debian ser observadas. La habitacion estaba a oscuras, y la muchacha vio aencender la luz del techo, y luego desaparecer de su vista tras un angulo de la pared. Casi en seguida, la llamo: Salio y se dirigio decidido al apartamento. Cuando salio de la ducha y procedio a secarse vigoroente; ya sabia donde empezar a buscar: Morris no se cuantos, el hombre con el que habia flirteado la noche anterior en el bar The Grille. Algo habia surgido entre ambos, pero de pronto Coco sintio un sueño inexplicable. Al recordar que su reloj interno iba tres horas adelantado, se excuso y se marcho. Iria en su busca. El hombre habia dicho que escribia libros de viajes y habia estado en todo el mundo. Justo el tipo de hombre que Daisy le habia dicho que buscara. Ya muy entrada la tarde, tuvo la impresion de que no habia visto a doña durante toda la celebracion. Ni siquiera se habia acercado para felicitarle por su nueva condicion de hombre casado. Atribuyo esta circunstancia a que la gobernanta debia estar excesivamente ocupada en la cocina. Aun asi decidio bajar al comedor del servicio para asegurarse de que no habia otra razon que se le escapara de la mente. Doña y se dieron media vuelta. tambien estaba impecable, ataviado para la ocasion. Yutsing se aliso maquinalmente el cabello y entro. La gran sala de recepciones estaba llena de pesados muebles de teca y de rojas cortinas de rosa, bordadas como para un caiento; sobre las repisas de la pared, irregularmente dispuestas, habia costosos recipientes de porcelana que, lo mismo que las gruesas bandejas de plata colocadas en la pared opuesta, eran regalos; en el centro habia un mueble antiguo, parecido a una cama o canape, en el que cabian holgadamente dos personas.