Hoteles en Texas

No lo vas a hacer, ¿verdad?hablo una descreida. Bien lo sabes tudijo casi con rudeza. Ven conmigo. Le entregaron la cena y espero un rato, mientras miraba el telefono. La secretaria de Ed era una mujer muy eficiente. Le habria dado el mensaje de que habia llamado. ¿Por que no la llamaba? No pensaras irte, ¿verdad, bonita?pregunto un tio moreno que llevaba un traje italiano y tenia unos dientes muy blancos. se dirigio al cuarto de baño y se lavo las manos. "Maldita sea", se dijo a si mismo, "no entres". siempre habia sido capaz de separar su vida: el romance en un compartimiento, el trabajo policiaco en otro. Pero Tyler borraba los limites, y hacia dificil que pudiera concentrarse. El estaba alli para encontrar a un asesino, no el amor. Tshih!grito, tratando de abrirse paso. Pero solo empleando los puños logro su proposito. El grupo central, formado por ciegos, leprosos y mendigos, estaba como poseso, y ni siquiera noto sus golpes. Gritaban y bailaban alrededor de aquella mujer, mostrando sus muñones, exhibiendo sus llagas y tirandole del vestido, mientras las moscas trazaban circulos en torno a los ojos de los ciegos y a los rostros sin nariz de los leprosos. Siento mucho molestarlo en ocasion de su boda. Ha elegido usted un mal dia. ¿El que sabe escribir tambien sabe leer? ¿Y?pregunto en tono condescendiente. ¡Demasiado deprisa, demasiado deprisa!exclamo dejando caer los brazos. Podrian quedarse en casa de alguna amigapropuso . Por eso estaba de tan mal humor aquella mañana de viernes. Una llamada telefonica habia interrumpido a , y ya no facilito mas detalles, salvo que llegaria en el vuelo de la noche. , imaginando a Sydney Poitier, Denzel Washington y todos los hombres negros guapos que se le ocurrieron, habia dedicado dos horas a prepararse, descartando vestido tras vestido, hasta que se decidio por el caftan marroqui con bordados de oro, para informarle de que era una "hermana". Pero no estaba dispuesta a deprimirse o a lamentarse de su suerte. Tenia un caracter practico y habia decidido afrontar directamente el problema. En estos tiempos, y a su edad, nadie tenia por que resignarse a ser feo. Se miro otra vez en el espejo. Empezaria por la nariz y luego iria bajando. Lo siguiente seria rellenarse los labios... ahora eran demasiado finos, muy poco besables; ni siquiera valia la pena echarse brillo. Luego se operaria las tetas. Paradojicamente, a pesar de su estatura, tenia unos pechos bastante pequeños. Unos implantes no le vendrian mal, se los rellenaria un poco y los elevaria para que quedaran redondos y bien puestos. Terminaria con una prudente liposuccion... para adelgazar un poco aquellas dichosas caderas de Pandora que tenia, a pesar de que no habia dado nunca a luz y seguramente nunca lo haria si no tomaba medidas drasticas...